Mio genero mi ha umiliata alle tre del mattino, mi ha chiamata vecchia inutile e ha detto che il mio odore stava rovinando la sua casa... Ma all'alba ha scoperto che la casa, i lussi e la sua presunta vita perfetta erano sempre stati miei...

NO.

No estaba loca.

Estaba despierta.

Más tarde Lucía llamó. Contestato.

-Mamma? ¡Per Dio! ¿Dónde estás? Siamo disperati.

—Estoy bien, hija. Grazie per la domanda.

—Te llevaste todo. Niente fieno, luce. Niente internet. Roberto dice que...

—Passamelo.

Hubo forcejeo y luego apareció él.

—Escúchame bien, vieja loca —escupió—. Tienes una hora para devolver mis cosas o te juro que...

—Primero baja la voz —lo interrumpí—. Secondo, no son tus cosas, son mis cosas. Tengo facturas, escrituras y memoria. Y terzo, ya no eres bienvenido en mi propiedad.